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Matías Tombolini: La economía, septiembre y más allá

Publicado por Grupo Construya

El economista habló sobre la situación macroeconómica de la Argentina, la cual viene de “una especie de convertibilidad energética”. Todos recibíamos un subsidio directo que era salario indirecto. Toda esa plata que ponía el Estado para que se pague más barato la renta de la luz, el agua y para que el transporte sea más económico es, lógicamente, plata que no ponemos nosotros. Esta situación se puede sostener si alcanzan los impuestos de la Argentina para pagar esa cuenta. Si hay déficit fiscal, es decir no le alcanza, lo que no ponemos por un lado se ponía por el otro: imprimiendo billetes. En Argentina esto genera inflación, porque el dinero no funciona como reserva de valor. La tendencia es sacarse la plata de encima.

Tombolini agregó: “Si en Argentina queremos un Estado grande, hay que pagar impuestos. Si no queremos pagar muchos impuestos entonces el Estado tiene que ser chico. Lograr un Estado grande pagando pocos impuestos es una ilusión. Es cierto que vamos a ver un proceso de reactivación de la inversión que se comenzó a ver tímidamente. Afuera miran a la Argentina con mucho expectativa, porque en el mundo la plata rinde cero y en nuestro país un montón”.

Según Tombolini el mayor desafío de un país es bajar el costo de capital, es decir que al momento de enfrentar una decisión de inversión no se deba afrontar a una situación de plazo fijo, dólar o de inversión en un negocio propio. Si baja la tasa de interés el incentivo a ganar plata en el contexto de la producción es mucho más grande.
Además, destacó el rol de la inversión: “El costo de capital bajó sustancialmente y se ubica en torno a los 400-600 puntos básicos. Esto permite pensar que hacia el año que viene vamos a tener inversión extranjera. Argentina necesita que inviertan en el país ya que somos muy poquitos para un país tan grande. Esas inversiones empujan hacia adelante la economía”.

En cuanto al tema de la inflación explicó: “La inflación, es el dato que se mira junto con la evolución del tipo de cambio para determinar una decisión de consumo o de inversión. Todo lo que tiene que ver con precios que no son regulados ni estacionales, que es lo que se llama una inflación núcleo, paso de 2,3 en julio a 1,6 en agosto. Eso significa que Argentina está en un sendero de desinflación. Se podría pensar que en lo que resta del año el consumo va a dejar de caer porque la carrera entre los precios y los salarios va a salir empatada, en el primer semestre del año ganaron los precios. La inflación en la Argentina a fin de año va a estar entre 1 y 2 por ciento mensual de aquí a finales de año.


Fuente: Grupo Construya